logo spalogo spclogo spiblogo spir

logo spmlogo sxglogo upcc Boton-Afiliate2

16 Abril 2003.   Junta Ejecutiva de la FeSP, Barcelona

Varios periodistas entre los disidentes condenados a penas de 15 a 25 años de cárcel.
El régimen castrista ha ejecutado a tres miembros de un grupo que secuestró el 2 de abril un remolcador con intención de huir de la isla y ha condenado a un grupo de disidentes, incluidos varios periodistas, a penas que van de los 15 a los 25 años de cárcel por supuestas actividades "antipatrióticas".

La Federación de Sindicatos de Periodistas (FeSP) está en contra de la pena de muerte, no importa el país ni los supuestos delitos a los que se aplique. En el caso del secuestro, los autores han sido detenidos, juzgados, condenados y, tres de ellos, ejecutados en una semana. Sobre los demás han recaído cuatro condenas de cadena perpetua, una de 30 años y otras de 2, 3 y 5 años de prisión. Es imposible separar los permanentes intentos de huir de la isla con la falta de democracia y libertad que impone el Gobierno de Fidel Castro, no obstante rechazar, obviamente, el secuestro o cualquier otro tipo de violencia para lograrlo.

También la falta de libertades es la causa de que ejercerlas sea considerado en Cuba un delito. Setenta y ocho personas, entre ellas un numeroso grupo de periodistas, fueron detenidas en la tercera semana de marzo bajo la acusación de "disidentes". El 4 de abril fueron juzgadas sin suficiente asistencia letrada, y tres días después, condenadas a penas de 15 a 25 años de cárcel; una de ellas, Héctor Palacios, tiene 62 años de edad.

Las acusaciones, concretamente hacia los periodistas Raúl Rivero y Ricardo González, de publicar artículos tergiversadores, de colaborar con Reporteros sin Fronteras (organización a la que se califica como "agencia subversiva") o de mantener contactos con el responsable de la Sección de Intereses de Estados Unidos en Cuba, son propias de un sistema liberticida. Cuando a la disidencia se la castiga con prisión por cuestiones de opinión (en el franquismo supimos muy bien cómo se hacía), se le llama dictadura.

12 Abril 2003.   Junta Ejecutiva de la FeSP, Barcelona

La desaparición de los compañeros Julio A.Parrado y José Couso, muertos en la injusticable guerra contra Irak, viene a poner de relieve de forma palpable ante la opinión pública la situación de precariedad en la que se encuentran los trabajadores de la información. A pesar de la inegable importancia de los hechos que cubrían y la labor de responsabilidad que realizaban para sus respectivas empresas desde hace años, la situación laboral de ambos no era la que les correspondía:

Julio A. Parrado estaba en excedencia en su empresa y colaboraba con el corresponsal de su periódico en Nueva York, por lo que percibía unas cantidades fijas más las dietas adicionales y los gastos que tenía para llevar a cabo ese trabajo; a pesar de no pertenecer a la plantilla de EL MUNDO (había solicitado el reingreso, pero aún estaba en excedencia), le han permitido que fuera como enviado especial a una guerra.

José Couso trabajaba como "autónomo" para Tele 5: la cámara con la que ha filmado el horror de esta guerra era suya y él era su propia empresa; esa cadena de televisión contrató sus servicios y renovaba periódicamente ese contrato, pero no lo tenía entre sus trabajadores de plantilla (sólo dos cámaras de Tele 5 pertenecen a la plantilla, los demás eran contratados como José Couso).

La Federación de Sindicatos de Periodistas (FeSP) vuelve a denunciar, como ya llevan diez años haciéndolo los sindicatos de periodistas, que así es como trabajan alrededor del 47% de los informadores en España y si gran parte de la opinión pública lo desconoce es por la cortina de silencio que los propios medios extienden sobre nuestras reivindicaciones.

Sin embargo, los políticos españoles sí lo saben. Existe un proyecto de Ley de Regulación Laboral de los Periodistas, elaborado por el Foro de Organizaciones de Periodistas, que está en manos, desde hace meses, de todos los partidos con representación en el Congreso de los Diputados. Desde la FeSP instamos a estos políticos a que cumplan con su labor y legislen en defensa de los derechos de los periodistas que, en definitiva, son los derechos de los ciudadanos a recibir información. Así se comprometieron el pasado mes de febrero la casi totalidad de grupos parlamentarios del Congreso de los Diputados ante la delegación del FOP con la que se reunieron. Es lo mejor que pueden hacer en memoria de nuestros compañeros muertos.

9 Abril 2003.   Junta Ejecutiva de la FeSP, Barcelona

La invasión británico-estadounidense de Iraq está provocando lo que denunciábamos antes de que empezase: miles de muertos y heridos civiles, destrucción y miseria. La protesta, en consecuencia, debe ir en aumento. Sólo la movilización ha permitido aglutinar a la inmensa mayoría de la ciudadanía contra la guerra, visualizar su rechazo y dejar en absoluta soledad a los partidarios de la agresión armada 'preventiva', unilateral e ilegal. Los trabajadores y trabajadoras tenemos que dejar patente nuestra frontal oposición a esta barbarie.

En el ámbito informativo tenemos, además, la responsabilidad de denunciar públicamente la censura, la manipulación y la falta de libertad de expresión que acompañan a la brutalidad de la guerra. Máxime cuando privan a los sectores sociales defensores de la paz del protagonismo de los mensajes emitidos por los medios de comunicación, la mayoría -y especialmente los públicos-- sometidos vergonzosa y antidemocráticamente al Gobierno y a sus fieles.

La Federación de Sindicatos de Periodistas (FeSP) apoya las protestas pacíficas convocadas para el 10 de abril, y en las empresas, acciones unitarias que, por iniciativa de los Comités, permitan expresar de forma conjunta el rechazo a la masacre que se está produciendo. Ante la diversidad de propuestas sindicales, y en función de la especificidad laboral y profesional del sector, la FeSP apuesta por la autonomía de su militancia para decidir en cada lugar la duración concreta de los paros, y llama a los trabajadores y trabajadoras a hacer visible su denuncia de la guerra y la manipulación informativa mediante asambleas, concentraciones y espacios --escritos o audiovisuales-- en sus propios medios de comunicación.

8 Abril 2003.   Junta Ejecutiva de la FeSP, Barcelona

La Federación de Sindicatos de Periodistas (FeSP) expresa su profundo pesar a la familia, amistades y compañeros del reportero español Julio Anguita Parrado, cuya muerte en Bagdad se suma a la incontable lista de miles de víctimas de la injusta e ilegal invasión de Iraq. Antes y después de que se iniciara la agresión militar británico-estadounidense, la FeSP ha dejado claro su "rechazo a esta guerra que sólo aportará dolor y destrucción al pueblo iraquí" y que liquida la ley internacional en beneficio de la "estrategia unipolar e imperial del Gobierno de Estados Unidos".

Con el fallecimiento de nuestro compañero, lo mismo que con tantas otras muertes inútiles -incluidas las de varios periodistas de otras nacionalidades-- en el escenario bélico iraquí, al pueblo español, involuntariamente involucrado en la guerra por un Gobierno que ha desoído su clamor por la paz, y a la profesión periodística ha acabado por alcanzarnos la estela de sangre y luto.

Tiempo habrá -por más que la historia la escriban los vencedores-- para reflexionar a fondo sobre la 'barbarie colateral' en el ámbito periodístico de la invasión de Iraq. Empezando por la antidemocrática manipulación con que los Gobiernos promotores de la guerra han pretendido justificarla. Y siguiendo por el temerario desprecio militar a las más mínimas reglas del periodismo libre, que ha quedado simbolizado en el forzoso 'empotramiento' en unidades de combate, como si fueran personal castrense, de los y las enviados especiales.

La FeSP y sus sindicatos miembros se sumarán a los actos de solidaridad y dolor que convoquen sus compañeros y compañeras y, en concreto, a la concentración que tendrá lugar mañana a las 12:00 del mediodía ante la sede central de 'El Mundo'.

21 Marzo 2003.   Junta Ejecutiva de la FeSP, Barcelona

La Federación de Sindicatos de Periodistas (FeSP) rechaza y condena el inminente ataque de las fuerzas de los Estados Unidos y de Gran Bretaña contra un país soberano como Irak y contra su población, que sin duda será la más perjudicada por una agresión ilegítima desde el punto de vista del Derecho Internacional y que no puede comprenderse desde la supuesta voluntad liberadora de acabar con el dictador Sadam Hussein.

Tras dinamitar la Unión Europea y las Naciones Unidas, de la que no pudieron arrancar el consenso exigible para un ataque "preventivo" injustificado, y más cuando las inspecciones de la ONU iban consiguiendo su objetivo, Bush, Blair y Aznar han dado la espalda a sus propias poblaciones y al clamor mundial contra la guerra y se han lanzado a un agresión que apenas disimula los intereses económicos y geoestratégicos que la motivan.

Por ello llamamos una vez más a los y las profesionales de la información y al conjunto del sector a expresar con los métodos a su alcance el rechazo a esta guerra que sólo aportará dolor y destrucción al pueblo iraquí, y que amenaza con acabar con el sistema de relaciones internacionales vigente en las últimas décadas, siempre en beneficio de la estrategia unipolar e imperial del Gobierno de los Estados Unidos. Como periodistas, además, nos sentimos insultados por la masiva campaña de manipulación informativa con que los Gobiernos promotores de la guerra han pretendido justificarla.

Mediante anuncios de los trabajadores o los Comités de Empresa, lectura de comunicados en radio y televisión y paros y concentraciones, aunque sean breves, expresaremos nuestra repulsa a esta enorme expresión de belicismo interesado y de absoluto desprecio a la voluntad mayoritaria de paz de los pueblos.

 

13 Marzo 2003.   Junta Ejecutiva de la FeSP, Barcelona

La Federación de Sindicatos de Periodistas (FeSP) se adhiere a la convocatoria de un paro parcial hecha por la Confederación Europea de Sindicatos (CES) contra el ataque a Irak decidido por el gobierno de USA y al cual da apoyo el presidente español, José Mª Aznar. La FeSP pide a todos sus afiliados/as y al conjunto de la profesión que secunden el paro el próximo viernes día 14 de Marzo, y que se concentren delante de sus respectivos centros de trabajo, entre las 12:00 y las 12:15 horas.

Los/las informadores/as estamos doblemente comprometidos/as ante la guerra, como ciudadanos/as y como profesionales. La primera víctima de una guerra siempre es la verdad, ya que la mentira es el arma predilecta de los defensores de la guerra para manipular la realidad y los verdaderos y oscuros motivos que se esconden tras la agresión bélica al pueblo iraquí, también doblemente castigado ya que son las víctimas indefensas de las operaciones militares y también del régimen de un dictador infame.

Por todo esto, la FeSP considera que la presencia de los/las informadores/as en la puerta de las empresas en las que trabajan el próximo 14-M es más necesaria que nunca: para denunciar la atrocidad de una guerra ya rechazada ampliamente en todo el planeta el pasado 15 de Febrero, y para denunciar las graves manipulaciones informativas auspiciadas desde los centros de poder comprometidos con la agresión bélica. La Federación de Sindicatos de Periodistas llama igualmente a participar en las distintas movilizaciones y manifestaciones previstas para este sabado en diferentes ciudades españolas.

1 Marzo 2003.   Junta Ejecutiva de la FeSP, Madrid

La Federación de Sindicatos de Periodistas (FeSP) expresa su solidaridad y total respaldo al corresponsal del diario 'ABC' en Jerusalén, Juan Cierco, quien, según ha informado su periódico, está sufriendo desde hace meses diversas presiones y descalificaciones "desde los sectores más intolerantes de la sociedad israelí" y desde alguna de sus comunidades en España, que le acusan de ser "propalestino". La FeSP tiene también constancia de maniobras de las autoridades israelíes, que han afectado a medios de Cataluña y Andalucía, para influir en la cobertura noticiosa de los corresponsales e intentar conseguir el relevo de los considerados 'molestos'.

El trabajo de un periodista debe ser juzgado únicamente por la veracidad de sus informaciones. Cualquier reclamación que pueda existir contra el mismo debe ser resuelta por los tribunales, en el caso de que haya motivos para emprender una acción legal contra él, o por el propio medio de comunicación a través del ejercicio del derecho de rectificación. En ningún caso es justificable una "recogida de firmas" para pedir su sustitución, como 'ABC' denuncia, ni una campaña de presiones y descalificaciones por el simple hecho de no estar de acuerdo con los contenidos de las informaciones que publica.

La FeSP pide que se respete el trabajo de los profesionales de los medios de comunicación, y de manera especial cuando tienen que llevarlo a cabo en escenarios tan difíciles como es hoy Israel. Esta Federación, que agrupa a 1.700 periodistas, reclama a las autoridades de ese país y a su embajada en España que adopten las medidas necesarias para garantizar que Juan Cierco -como el resto de corresponsales en Jerusalén-- podrá seguir realizando su trabajo con plena libertad y para que se salvaguarde, por encima de todo, su seguridad física.

22 Febrero 2003.   Junta Ejecutiva de la FeSP, Barcelona

La Federación de Sindicatos de Periodistas (FeSP) expresa su preocupación por la clausura del diario 'Euskaldunon Egunkaria', un medio de comunicación que, de la noche a la mañana y sin que exista una sentencia, ha visto cortada su conexión con los lectores por el hecho de que un juez investiga la presunta relación que pueda existir entre algunos gestores o trabajadores de esa empresa y una organización terrorista. Los supuestos delitos los cometen las personas, no los medios de comunicación.

Con esta decisión se ha atacado gravemente el derecho fundamental a la información que protege la Constitución (artículo 20). La lucha contra el terrorismo no puede llevar aparejada la vulneración de derechos fundamentales de las personas.

Corresponde al fiscal y al juez solicitar y adoptar, respectivamente, las decisiones que consideren necesarias. Pero la FeSP considera que, si lo que se investiga es la presunta utilización de esta empresa por parte de una organización terrorista, antes de adoptar una medida tan grave como el cierre cautelar de un periódico, seguro que había otras (quizá la intervención judicial de la gestión de esa empresa) que no habrían vulnerado uno de los bienes más preciados de cualquier sociedad democrática: el respeto al derecho de los ciudadanos a recibir información. Distinto sería que ese periódico se hubiera dedicado a realizar sistemáticamente apología del terrorismo, pero eso no ha ocurrido.

Desde la FeSP expresamos nuestra solidaridad con los trabajadores de ese periódico, que se han visto privados de sus puestos de trabajo de golpe, y pedimos que la tramitación de este caso se lleve a cabo con la mayor rapidez posible, para restituir cuanto antes el derecho fundamental que se ha cercenado y para que se depuren, en el caso de que existan, las presuntas responsabilidades penales individuales de cualquier persona.

Página 21 de 21

LOGO EN

logo fip

 

Federación de Sindicatos de Periodistas, FeSP

Calle Roger de Llúria, 5 5º 1ª - 08010 Barcelona

Teléfono: 934 127 763 — Fax: 934 127 763 — Correo electrónico: contacto@fesp.org

 

Copyright © Federación de Sindicatos de Periodistas